software factory

Actualmente, la mayoría de empresas IT trabajan con una Software Factory externa o bien se están planteando crear una factoría de software dentro de su misma organización. Sin ir más lejos, en España hay más de 600 Software Factories, la mayoría de las cuales en Madrid y Barcelona.

En SUNQU contamos con una software factory propia y te ayudamos a implementar las soluciones que necesitas

Una Software Factory es una empresa externa que se encarga del desarrollo de software para empresas según las necesidades y especificaciones del cliente en cuestión. Esta factoría de software cuenta con un conjunto de recursos y metodologías que le permiten producir las aplicaciones y los componentes del software. A pesar del nombre “factoría”, debemos tener claro que no se trata de una producción en masa, sino de un trabajo más “artesanal”, ya que se trata cada caso de forma distina y se adapta a las necesidades del cliente. Una Software Factory puede encargarse, además del desarrollo del software, del mantenimiento, la capacitación, la actualización, el despliegue y el soporte.

A pesar de que pueda parecer un término muy moderno, lo cierto es que la primera empresa que contó con una Software Factory propia fue la japonesa Hitachi, que nació en 1969 y la siguieron NEC, Toshiba y Fujitsu durante las décadas de los 70 y los 80.

El principal objetivo de una Software Factory no es solo implementar un tipo concreto de software, sino mejorar el funcionamiento de toda la organización a nivel global a tarvés de muchos proyectos distintos. En otras palabras, el objetivo final de una Software Factory es conseguir aumentar tanto la flexibilidad como la eficiencia de sus clientes a todos los niveles.

¿Por qué necesitas una Software Factory?

La irrupción de dispositivos conectados ha propiciado que cada vez existan más empresas que quieran apostar por la innovación. Las tecnologías digitales se han convertido en algo indispensable para todas las organizaciones, y prueba de ello la encontramos en que muchas de ellas han tenido que elegir entre renovarse o morir. La transformación digital ya no es una opción, sino una necesidad que implica un cambio de cultura corporativa y tecnológica completa.

En este contexto, la innovación en software es cada día más ferviente y sus resultados no dejan de sorprendernos. Este 2018 hemos empezado a ver el potencial de la inteligencia artificial, el machine learning, o el Big Data y cómo se pueden aplicar en la empresa. Además, hemos puesto al usuario en el centro del negocio, y su experiencia como nuestra prioridad. Si a este hecho le añadimos que necesitamos nuevas soluciones capaces de competir en velocidad y escalabilidad con el resto del mercado, es fácil llegar a la conclusión de que lo que necesitamos es una Software Factory capaz de proporcionarnos todos estas características para nuestro producto.

Como resumen, podemos sintetizar los motivos por los cualés tu empresa va a necesitar tarde o temprano una Software Factory:

  • Permite contruir y entregar un software de forma rápida.
  • Centrar tu producto en la experiencia de usuario.
  • Mejorar contínuamente el sofware.
  • Ahorrar costes.
  • Cambiar tu cultura emprsarial.

 

Software Factory y Metodlogías Ágiles, la combinación perfecta

Lo más improtante de una Software Factory es el equipo de personas por el que está formado. Podríamos decir que las herramientas y la tecnología con las que cuenta una Software Factory representa un 30% del total de su potencial, mientras que el equipo humano que desarrolla el software representa el 70% restante. En especial, lo que marcará la forma de trabajar de un equipo es la metodología que utiliza.

En este caso, el punto fuerte de una Software Factory es la metodología Agile, una metodología de gestión de proyectos que adapta el trabajo en función de las necesidades finales del cliente y de las expectativas del usuario. Así, se consigue flexibilidad e inmediatez a la hora de adaptar el proyecto.

Aunque los frameworks más populares de Agile son Scrum, Kanban y XP, la verdadera clave de esta metodología es la transformación del comportamiento de los equipos, de su forma de pensar y trabajar. Por ello, la palabra Agile hace referencia a un cambio cultural profundo y no solo a la adopción de procesos y herramientas, que es precisamente lo que fomenta la implantación de una Software Factory.

 

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