Cuándo pueden las empresas exigir tus datos privados

La digitalización ha aportado mucho tanto a nivel tecnológico como personal. Un ejemplo de esto es el Big Data, que engloba tanto datos privados como públicos. Las enormes bases de datos que coexisten en Internet y en servidores privados contienen información de todo tipo. Esto incluye datos personales que no deberían compartirse tanto por ley como por ética profesional. En este sentido, debemos preguntarnos qué datos privados puede manipular nuestra empresa.

En Sunqu somos especialistas en Transformación Digital y te ayudamos a asegurar los datos privados de tus empleados

El tema de la privacidad de los datos se encuentra en el punto de mira, especialmente tras el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica. Por ello, no es de extrañar que todos queramos saber qué se hace con nuestros datos. De ahí que sea importante conocer qué sabe nuestra empresa de nosotros y cómo utiliza esa información.

Existen metodologías como People Analytics que pueden vulnerar el derecho a la privacidad si no se limitan. Se trata del conjunto de técnicas basadas en Big Data para predecir comportamientos con el fin de captar y retener talento. People Analytics resulta muy útil, pero algunas empresas se propasan a la hora de recolectar datos privados para encontrar candidatos. La buena noticia es que el nuevo RGPD protege en mayor medida la privacidad de los profesionales.

El gran abanico de herramientas de las que se valen las organizaciones para investigar a los profesionales nos obliga a conocer qué datos privados pueden exigir y en qué casos deben respetar nuestra privacidad.

Cuándo las empresas no pueden exigir tu información personal

Aunque hay datos privados que las organizaciones pueden reclamar a sus profesionales, hay derechos que amparan la privacidad del trabajador. Por ello, hay que analizar en qué momento y de qué modo las empresas no deberían contar con nuestros datos.

  • Derecho a la privacidad. Ten en cuenta que la LOPD exige tu consentimiento para que un tercero disponga de tus datos privados y personales. Entre ellos están tu número de teléfono y tu correo electrónico, que pueden utilizarse para localizarte en todo momento. Por lo tanto, la empresa no puede exigirte ninguno de los datos protegidos por la Ley Orgánica de Protección de Datos. El tratamiento de datos referentes a la raza, la ideología política o la religión también está totalmente prohibido.
  • Fin de la relación laboral. Todo trabajador tiene derecho a conocer qué información tienen sobre él. Si la relación entre el profesional y la empresa finaliza, el primero puede exigir la retirada de estos datos. A partir de este momento, la organización no tiene derecho a utilizar ni compartir tus datos de ningún modo.
  • Motivos no estipulados. Las empresas deben especificar para qué fin utilizarán los datos que piden. En ningún caso podrán dar uso de esta información para finalidades distintas o incompatibles a las que se estipularon en un principio. Tampoco pueden ser transferidos sin permiso del propietario.

 

Casos en los que las empresas pueden utilizar tus datos privados

En ocasiones, las organizaciones tendrán derecho a disponer de tus datos privados y tratarlos. De hecho, en 2016, el Tribunal de Derechos Humanos estableció que las empresas pueden leer los mensajes privados de los trabajadores de forma legítima. La única condición es que esto sea mediante el correo o el chat de la empresa. Hay que tener en cuenta que no debemos utilizar el correo profesional para fines personales, puesto que el TDH no contempla una vulneraración del derecho a la privacidad en el análisis de estos datos por parte de la empresa.

  • Datos exigibles. Hay datos concretos que las empresas sí pueden exigirnos. El nombre, el NIF o la dirección son solo algunos de ellos. Mediante estos datos se pondrán en contacto contigo, establecerán los pagos y realizarán los trámites necesarios a nivel laboral.
  • Bajo consentimiento previo. La mayoría de datos privados pueden ser utilizados bajo previo consentimiento. Ten cuidado con los documentos que firmas y lee bien las condiciones de cada uno. Sin embargo, el consentimiento debe estipularse, en casi todos los casos, de forma explícita.
  • Aplicaciones de terceros. En la línea del anterior punto, si una empresa ofrece una aplicación que a su vez utiliza los servicios de otras organizaciones, tendrás que dar consentimiento. Lo que sucede es que en la mayoría de ocasiones lo hacemos de forma inconsciente y aceptamos condiciones abusivas sin analizarlas. Esto sucede particularmente en redes sociales como Facebook o en cualquier app para iOS o Android.

 

¿Qué hacer si ha vulnerado mi derecho a la privacidad?

Sabemos que la ley nos ampara y protege nuestros datos, pero no siempre se respeta. Por ello, existen algunos mecanismos para evitar que sigan utilizando de forma fraudulenta nuestra información personal.

  • Derechos ARCO. Una de las soluciones a este problema es recurrir al derecho de rectificación y cancelación. Hay que tener en cuenta que los derechos ARCO quedan reforzados con el nuevo RGPD. En este sentido, cualquier petición de eliminación de datos privados debe ser atendida de inmediato siempre que esté justificada.
  • Recurso por la AEPD. Si la empresa no aporta los datos que el trabajador ha exigido, el profesional puede recurrir a la AEPD para que compruebe si se ha cumplido con la normativa.

 

En teoría, con el refuerzo de las leyes que pretenden fortalecer nuestra privacidad no debería ser un problema mantener la privacidad de nuestros datos. Además, si nuestro derecho se vulnera, es posible demandar una pena ejemplificante hacia el órgano infractor. Sin embargo, parece que las empresas más poderosas van a seguir jugando con nuestros datos mientras puedan permitirse afrontar las multas pertinentes. Por eso es importante que cuidemos nuestra imagen en Internet.