Seguro que has oído hablar de la Cuarta Revolución Industrial. Se trata de las implicaciones en la Industria de tecnologías como el Big Data, el Internet Of Things, la Inteligencia Artificial y la robótica. Como ya pasó con las anteriores revoluciones, nos encontramos ante un contexto de cambio que puede generar dudas y reticencias en las personas. Por ello, existe una corriente de pensamiento entre diferentes expertos que defienden que el cambio en la Industria 4.0 debe partir desde unos sólidos cimientos, formados por una cultura que implique a las personas en este contexto disruptivo.

El contexto cultural en la Industria

Nos encontramos plenamente en la cuarta revolución industrial. Una revolución que está conectando a las máquinas con otras máquinas (M2M), a las máquinas con la red (Iot e IIoT) y a los datos con resultados, gracias al uso de Big Data, Analytics o el uso del Machine Learning.

La automatización de la Industria es ya una poderosa herramienta que permitirá abrir nuevos negocios, mejorar la calidad de los productos, aumentar la producción y reducir los fallos.
Todos estos logros están permitiendo avanzar hacia una Industria inteligente y adaptable a los requisitos de la nueva era económica y digital. Sin embargo, entre toda esta tecnología y estos nuevos procesos a adoptar, no podemos dejar atrás a las personas. Para ello, es importante que la cultura de las empresas se adapte también a la nueva era y se lleven a cabo los cambios pertinentes para adaptarse al 4.0.

Comparativa entre la cultura tradicional y la cultura 4.0

Gráfico cultura 4.0 en las empresas¿Qué es una Cultura 4.0?

La industria 4.0 requiere de un cambio de mentalidad en las empresas que implique por igual a todos los estamentos, desde la directiva hasta los trabajadores. La Transformación Digital no solo depende de hacerse con la última tecnología del mercado y aplicarla en la empresa. Se trata de liderar ese cambio y ayudar a los empleados a cambiar su forma de trabajar y entender su función, para así poder sacar el máximo partido a las herramientas que tienen a su disposición.
La creación de una cultura 4.0 en la industria hace referencia directa a un objetivo: unir la planta (también llamada parte OT) con la parte IT. Muchos fabricantes y proveedores de software explican este proceso como algo sencillo, pero la realidad esmuy diferente.

Mitos y verdades de la Industria 4.0

“En la Industria 4.0 las personas no son importantes, lo son las máquinas”: Las personas son la piedra angular sobre la cual construir todo un proceso de Transformación Digital en la Industria. De nada sirve adoptar tecnologías que aquellos que las vayan usar no las entiendan, o no comprendan su finalidad. Aquellos que están en la primera línea de producción son los que deben entender cómo el uso de la analítica o la automatización de algún proceso les ayudarán en su día a día.
La estrategia digital de la compañía debe ser compartida con todos sus miembros, para evitar que surja un rechazo a los cambios o una mera aceptación sin entender qué es lo que va a cambiar. Mantener una buena comunicación interna dentro de la compañía ayuda a mantener a toda la organización informada hacia donde avanza la compañía y qué logros se van a obtener en el camino.

“Tengo que adoptar todas las tecnologías emergentes para formar parte de la Industria 4.0”: Es común entender que la Industria 4.0 como la adopción masiva de tecnologías efectivas. Aunque es cierto que no podemos esperar a que nuestros sistemas se queden obsoletos, actualizar por actualizar tampoco es la solución. La clave de la transformación a una Industria 4.0 son los datos y estos, en muchas ocasiones, ya nos vienen dados. Se trata de saber obtenerlos, recogerlos, almacenarlos y analizarlos. Los datos nos dirán si necesitamos hacer un cambio.

“La inversión en Industria 4.0 es deficitaria porque no tiene un retorno”: Según la encuesta de Mckinsey en Febrero de 2017, se prevén implicaciones muy significativas en ingresos, beneficios y oportunidades. Un 20% de las empresas encuestadas había logrado cambios importantes y un 30% había logrado otros de carácter más secundario.

 

 

En definitiva, la implantación de una cultura 4.0 en las empresas es también una parte importante de la Transformación Digital. Y tu empresa, ¿ya ha iniciado su cambio?